
Calurosa tarde de verano.
Frente a mí…
la playa endida.
Tu minúscula voz al teléfono,
es pasión ardiente
en los confines del alma,
es llama y deseo,
locura que espero hacer realidad.
La esperanza provoca,
las ansias alocan,
tu boca es la proa,
que inquiere al timón de estos deseos
que has despertado
y ni eres conciente
que has encendido
la llama viviente;
de un apagado amor.
Codicio en espera
mirarte a los ojos
y darte la entrega
de esa dulce espera
que son estos labios
que besan tu boca
desde la misma distancia...
que nos acercó. ♥


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